El ciclón, de Carlos Bousoño | Poema

    Poema en español
    El ciclón


    Tú que me miras, mírame hasta el fondo. 
    Tú que me sabes, sábeme. 
    Porque falta muy poco, porque el tiempo 
    arrecia vendavales 
    que se llevan ventanas y gemidos, 
    besos, ruidos de calles, 
    este silbido agudo que ahora escuchas 
    en el vecino parque, 
    las nubes delicadas que se juntan 
    en los azules gráciles 
    y el corazón con que me miras hondo 
    queriendo acariciarme. 

    Nada puedes hacer. Nada podrías 
    hacer. Déjate suave. 
    Es más fácil así. Vayamos juntos, 
    llevados por el aire, 
    si envejeciendo en el ciclón horrible, 
    unidos, esenciales, 
    mirándonos al fondo de la vida 
    y viendo allí la imagen 
    de nuestros cuerpos paseando dulces 
    por huertos virginales.... 

    Eras tan clara. Junto al aire tanto 
    te amé.... En la tristeza grave 
    tú me arrancabas la melancolía 
    como una espina aguda de la carne; 
    me acompañabas en las horas puras; 
    me rozabas tan suave 
    con tus dedos sutiles, con tu dulce 
    modo de acompañarme.... 

    (...) Fuiste como una niebla, como un vaho 
    de amor, como un vapor imponderable 
    que me envolviese en cálidas vislumbres 
    las duras realidades, 
    y que después, pasadas las aristas 
    crudas, me rodease 
    y me dijese: -Existes en el mundo. 
    Ven ya hacia el mundo. Ámame. (...)