Asidero en la oscuridad, de Charles Bukowski | Poema

    Poema en español
    Asidero en la oscuridad

    Estoy ahí sentado 
    borracho 
    escuchando las 
    mismas sinfonías 
    que me dieron 
    la voluntad de seguir adelante 
    cuando tenía 22. 

    40 años después 
    ni ellas ni yo tenemos la misma magia 
    precisamente. 

    deberías haberme 
    visto entonces 
    tan 
    esbelto 
    sin 
    barriga 
    era 
    todo nervio 
    demacrado: 
    violento, fuerte, 
    loco. 

    si me decías 
    una palabra 
    fuera de lugar 
    te partía el alma 
    allí mismo. 

    no quería que me 
    molestara 
    nada ni 
    nadie. 

    parecía estar 
    siempre de camino a alguna 
    celda 
    tras haber sido trincado por 
    hacer algo 
    en la avenida o 
    sus inmediaciones. 

    ahora estoy aquí sentado 
    borracho. 
    soy 
    una serie de 
    pequeñas victorias 
    y grandes derrotas 
    y estoy tan 
    asombrado 
    como cualquier otro 
    de 
    haber llegado 
    desde allí hasta 
    aquí 
    sin cometer ningún asesinato 
    ni haber sido 
    asesinado; 
    sin 
    haber dado con mi huesos en el manicomio. 

    mientras esta noche 
    me bebo a solas otra vez 
    el alma a pesar de todo el sufrimiento 
    pretérito* 
    gracias a todos los dioses 
    que no estuvieron 
    de mi parte entonces. 

    Charles Bukowski nació en Adernach, (1920-1994). Vivió en su infancia y adolescencia en un entorno familiar y social violento, hecho que marcaría el devenir de su posterior producción literaria. Pieza capital de la que se vino en llamar generación beat, su vida fue tan radical como las historias narradas en sus propias obras. Adicto al sexo, las drogas y el alcohol, su literatura, casi autobiográfica, es fiel reflejo de su lucha contra el aburguesamiento y la comodidad. Su realismo descarnado y lírico y su humor ácido y desencantado han influido en multitud de escritores de generaciones posteriores.

    • No desvistas mi amor 
      podrías encontrar un maniquí: 
      no desvistas el maniquí 
      podrías encontrar 
      mi amor. 

      hace mucho que ella 
      me ha olvidado. 

      se está probando un nuevo 
      sombrero 
      y parece más 
      coqueta 
      que nunca. 

    • Me desperté en medio de la sequedad y los helechos estaban muertos, 
      las plantas amarillas como maíz en sus tiestos; 
      mi mujer se había marchado 
      y las botellas vacías como cadáveres desangrados 
      me rodean con su inutilidad; 
      sin embargo seguía brillando el sol, 

    • Oh dios, tenía una tristeza espantosa, 
      aquella mujer estaba allí sentada y 
      me dijo 
      ¿es usted realmente Charles Bukowski? 
      y yo le dije 
              dejemos eso 
      no me encuentro bien 
      tengo una tremenda tristeza 
      y lo único que quiero es 

    • Hay suficiente traición, odio, violencia y necedad en el ser humano corriente 
      como para abastecer cualquier ejercito o cualquier jornada. 
      Y los mejores asesinos son aquellos 
      que predican en su contra. 
      Y los que mejor odian son aquellos 
      que predican amor. 

    • esperando a la muerte 
      como a un gato 
      que saltará sobre la 
      cama 

      estoy muy afligido por 
      mi esposa 

      ella verá este 
      tieso 
      blanco 
      cuerpo 
      lo sacudirá una vez, quizás 
      de nuevo 

      “Hank!” 

      Hank no 
      responderá 

    banner cuadrado de Audible
    banner horizontal de Audible