Mi viejo, de Charles Bukowski | Poema

    Poema en español
    Mi viejo

    a los 16 años  
    durante la Depresión  
    llegué a casa borracho  
    y toda mi ropa  
    —pantalones cortos, camisas, calcetines—  
    la maleta y las páginas de  
    mis relatos  
    estaban desperdigadas por el  
    jardín de la entrada y toda la  
    calle.  
      
    mi madre esperaba  
    detrás de un árbol:  
    —Henry, Henry, no  
    entres... te va  
    a matar, ha leído  
    tus cuentos...   
      
    —le daré de  
    hostias...   
      
    —Henry, por favor coge  
    esto... y  
    búscate una habitación  
      
    pero le preocupaba  
    que yo no  
    terminara el instituto  
    así que acababa  
    volviendo.  
      
    una tarde entró  
    con uno de mis relatos  
    (que nunca  
    le había pedido  
    que leyese)  
    y dijo, “es  
    un buen cuento”.  
    y le dije, “vale”,  
    y me lo pasó  
    y lo leí.  
    era la historia de  
    un hombre rico  
    que se había peleado con  
    su mujer y había  
    salido de noche  
    a tomarse un café  
    y había observado a  
    la camarera y las cucharillas  
    y los tenedores y los saleros  
    y los pimenteros  
    y el cartel de neón  
    de la ventana  
    y luego había vuelto  
    al establo  
    para ver y acariciar a su  
    caballo favorito  
    que de repente  
    lo mató de una coz  
    en la cabeza.  
      
    por algún motivo  
    le encontró sentido  
    al relato  
    aunque  
    cuando lo había escrito  
    no tenía ni idea  
    de lo que  
    quería decir.  
      
    así que le dije,  
    “vale, viejo,  
    quédatelo”.  
      
    y él lo cogió  
    y salió  
    y cerró la puerta.  
    creo que nunca nada  
    nos unió  
    tanto. 

    Charles Bukowski nació en Adernach, (1920-1994). Vivió en su infancia y adolescencia en un entorno familiar y social violento, hecho que marcaría el devenir de su posterior producción literaria. Pieza capital de la que se vino en llamar generación beat, su vida fue tan radical como las historias narradas en sus propias obras. Adicto al sexo, las drogas y el alcohol, su literatura, casi autobiográfica, es fiel reflejo de su lucha contra el aburguesamiento y la comodidad. Su realismo descarnado y lírico y su humor ácido y desencantado han influido en multitud de escritores de generaciones posteriores.

    • No desvistas mi amor 
      podrías encontrar un maniquí: 
      no desvistas el maniquí 
      podrías encontrar 
      mi amor. 

      hace mucho que ella 
      me ha olvidado. 

      se está probando un nuevo 
      sombrero 
      y parece más 
      coqueta 
      que nunca. 

    • Me desperté en medio de la sequedad y los helechos estaban muertos, 
      las plantas amarillas como maíz en sus tiestos; 
      mi mujer se había marchado 
      y las botellas vacías como cadáveres desangrados 
      me rodean con su inutilidad; 
      sin embargo seguía brillando el sol, 

    • Oh dios, tenía una tristeza espantosa, 
      aquella mujer estaba allí sentada y 
      me dijo 
      ¿es usted realmente Charles Bukowski? 
      y yo le dije 
              dejemos eso 
      no me encuentro bien 
      tengo una tremenda tristeza 
      y lo único que quiero es 

    • Hay suficiente traición, odio, violencia y necedad en el ser humano corriente 
      como para abastecer cualquier ejercito o cualquier jornada. 
      Y los mejores asesinos son aquellos 
      que predican en su contra. 
      Y los que mejor odian son aquellos 
      que predican amor. 

    • esperando a la muerte 
      como a un gato 
      que saltará sobre la 
      cama 

      estoy muy afligido por 
      mi esposa 

      ella verá este 
      tieso 
      blanco 
      cuerpo 
      lo sacudirá una vez, quizás 
      de nuevo 

      “Hank!” 

      Hank no 
      responderá 

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