1. Una vez me enamoré
1. 1. No hablaba mi idioma
1. 2. Decidí callar
1. 3. Ahora la amo entre mis dedos
1. 4. Sus ojos son de primavera
2. La enfermedad es un viaje con la vuelta abierta
2. 1. La mortalidad es un síntoma
2. 1. 1. La imagen es eterna
2. 2. Mi amor no la salvó, fue su biología
2. 3. Y una doctora; y un enfermero
3. El temor nos hace amar con firmeza
4. El amor nos hace temer dulcemente
4. 1. El olvido está hecho de escombros
4. 2. Ningún edificio sobrevive sin reformas
5. Ella se curó y me sigue amando
6. Ella me curó porque me ama
6. 1. La salud es a la vida lo que el amor es a la felicidad
6. 2. Imaginar sin sus gestos es lo más parecido a la incomunicación
7. El tiempo se divide en horas y en hechos
7. 1. Su mirada expresa más que cualquier voz
8. Se acaricia el vientre cuando quiere ser madre
8. 1. Le beso el ombligo cuando la imagino dando el pecho
8. 2. Nacimiento y muerte sirven para lo mismo
8. 3. El amor sirve de balanza y contrapeso
9. Espero que se haya enamorado alguna vez
9. 1. Al menos un simulacro
9. 2. Por lo menos una chispa, como un incendio repentino
9. 3. Los ojos no mienten
9. 4. Ni siquiera al resto de seres vivientes
9. 5. Ni siquiera a las piedras
10. Una vez me enamoré de repente
10. 1. De repente, olvidé todas las palabras con significados que ella desconocía
Las estrellas esperan la luna
para lucir sus vestidos de noche
como la luz espera tu sonrisa
para iluminar los corazones.
Las dunas viajan de arena
cubriendo y descubriendo valles
como tus dedos viajan de seda
tapando y destapando huracanes.
En sus pupilas negras
bailan las luciérnagas
cuando se enamoran.
Así nacen las estrellas.
Así, cuando se acercan,
late ignífera la aurora.
Así se apaga una vela.
Así, cuando se alejan,
olvida su olor la rosa.
Ramas esculpidas bajo mármol,
lluvia entre cascadas de sables,
sombras hundidas en el barro.
Desde entonces soy rayo latente.
Antes encina, nogal, a veces sauce.
Ahora me quedo fuego, impotente.
Desde que no está he desarrollado
la facilidad espontánea para llorar.
La memoria tiene la cola muy larga,
ahora la vida es más y más estrecha.
De repente, me nublo por dentro
para no encharcarme de culpa.
Agacho la vista hacia los azulejos
No puedo decir que la amé.
Sería mentir.
La amé, eso es cierto,
pero no fui yo.
Fue un extraño ser,
una cándida y pueril imagen
de mi rostro imberbe,
de mis ojos dulces
y sonrisa complaciente.
Tal vez ese extraño la amase.
Creo que la amo. No hay nada parecido a la seguridad en el amor. Hay alas, hay vuelo, pero el imperio de la gravedad sigue a merced de la experiencia. Los errores pesan. Hasta que llega una luz, con su mirada nítida y me imagina.
Aún no se conoce la forma de la vida,
si todo proviene de un continente
que no es hongo, animal o planta;
cómo era la primera procariota
que guardó el alma dentro de su cuerpo,
Era mucho más fácil
Lo más fácil era soltarlo todo
y echar a volar,
sin avisos, sin maletas, sin sombrero,
sin alas, sin hambre de carnicero.
Era marcharse a cualquier otro lugar
inevitablemente dentro de este sitio.