¿Está usted loco?
Loco está usted, loco,
usted está usted,
y yo no le digo nada.
Quien diga lo contrario loco
miente usted, está usted,
usted está y yo soy el loco.
Para estar hay que creer.
¿Loco? Espere usted.
¿Loco? Un segundo. Primero,
¿loco? ¿está usted?
Hay que estar loco
para creer que la fantasía
no es real. Usted me entiende.
Un loco miente. ¿Está usted?
Loco hay que estarlo
para creer que la realidad
es así. No le entiendo a usted.
Tiene ojos de usted, de mentir.
Quíteselos cuando se refiera a mí.
¿De usted? ¿de quién si no?
Del Fermín, del Sancho y del Romeo.
Hay que estar Julieta para creerlo.
Majareta. Lo que yo digo, está loco.
¿Para dividir? ¿Para separar?
¿Discernir está loco? Locura
es poco en invierno, naturaleza sináptica
ponía en el informe. Ese loco del imposible
nosequé. Esa bata de usted,
de cuánto sé y pobre de éste...
No lo diga: Porque sueño, yo
no lo estoy tanto, ni usted
y sus ojos de cuervo encendido, de eslavo sonámbulo
pidiendo respeto de amigos invisibles.
Hay que estarlo para soñar.
Usted no sueña mucho y así va a quedar:
miente usted miente usted está usted
usted no lee nada y así va a quedar:
tapa dura está usted está. Boca blanda.
Usted no dice nada y así no me cree.
Sí, ya, cree usted que estoy loco,
por creer, por soñar; y no lo creo
porque no estoy con usted, loco usted.
Lo loco su mundo de tiroteo sangrante,
lo loco su mundo de dinero caliente,
loco loco su mundo de sueño sin dormir,
loco loco su mundo de querer estar solos,
lo loco su mundo loco de miras cortas;
corta las faldas y alargada obscenidad profesa.
Locos los sacrificados y los que miran
desde abajo, para qué locos los pobres sin derecho
a un abogado. Un psicólogo del miedo
parece usted. Ya se lo he dicho.
Yo soy Tyler. Porque sueña, Léolo está
y pasa las noches conmigo y con el gato,
el gato que usted dice que no maúlla,
ni araña ni se lame el cuerpo y después,
pseudocaníbal arrepentido, escupe
bolas de cuerpo arrancado y debajo del sofá.
Loco está el que embarca con sed. Usted,
que está usted y en su derecho a proclamar
la verdad y afirmarla como verdad.
Loco está usted y loca su firma,
loca está la verdad.
Búscame ahora que tenemos en común
esta dulce sensación calórica
del sol en la piel los días de invierno.
Ahora que nuestras palabras no son tan ajenas,
ni tan nuestras siquiera.
La vida es eso que pasa
llegando a final de mes;
vacaciones un fin de semana
son el ataúd acorde al PIB.
Uno se siente, a veces
como un envoltorio de aire;
como si la fragilidad de un globo
durase una vida consciente.
Entonces, uno trata de no respirar
demasiado fuerte;
entonces uno teme y tiembla
cuando sopla recuerdos ausentes.
Escondite es búsqueda.
Búsqueda de la inadvertencia
ante semejante lluvia.
Caen planetas como ídolos
sobre charcos ocultando grúas.
El compromiso es para los suicidas.
Las grandes creaciones cuestan la vida
porque valen la existencia y la intriga.
Si usted no tiene una cuenta en Suiza
no entenderá este poema,
no entenderá las noticias,
las causas de la guerra,
las semanas de siete días.
No puedo quitarme,
no puedo sacar de mi cabeza
la memoria flácida y marmórea carne
más allá de esta frontera epidérmica
que una viva imagen de muerte ignora.
¿Está usted loco?
Loco está usted, loco,
usted está usted,
y yo no le digo nada.
Quien diga lo contrario loco
miente usted, está usted,
usted está y yo soy el loco.
Para estar hay que creer.
¿Loco? Espere usted.
Una cáscara llena de ojos,
cortinas de lavanda tibia,
sobriedad pecuniaria
a estas alturas de la vida.
Canciones desaparecidas
gargantas de ausencia.
Pañuelos y despedida,
afilada busca que te busca.