Figulinas, de Manuel Machado | Poema

    Poema en español
    Figulinas

    ¡Qué bonita es la princesa! 
    ¡qué traviesa! 
    ¡qué bonita 
    la princesa pequeñita 
    de los cuadros de Watteau! 
    Yo la miro, ¡yo la admiro, 
    yo la adoro! 
    Si suspira, yo suspiro; 
    si ella llora, también lloro; 
    si ella ríe, río yo. 
    Cuando alegre la contemplo, 
    como ahora, me sonríe, 
    ...y otras veces su mirada 
    en los aires se deslíe 
    pensativa. 
    ¡Si parece que está viva 
    la princesa de Watteau! 
    Al pasar la vista, hiere, 
    elegante, 
    y ha de amarla quien la viere. 
    ...Yo adivino en su semblante 
    que ella goza, goza y quiere, 
    vive y ama, sufre y muere... 
    como yo.