Letanía del ciego que ve, de Antonio Colinas | Poema

    Poema en español
    Letanía del ciego que ve


    Que este celeste pan del firmamento 
    me alimente hasta el último suspiro. 
    Que estos campos tan fieros y tan puros 
    me sean buenos, cada día más buenos. 
    Que si en tiempo de estío se me encienden las manos 
    con cardos, con ortigas, que al llegar el invierno 
    los sienta como escarcha en mi tejado. 

    Que cuando me parezca que he caído, 
    porque me han derribado, 
    sólo esté arrodillándome en mi centro. 
    Que si alguien me golpea muy fuerte 
    sólo sienta la brisa del pinar, el murmullo 
    de la fuente serena. 
    Que si la vida es un acabar, 
    cual veleta, chirriando en lo más alto, 
    allá arriba me calme para siempre, 
    se disuelva mi hierro en el azul. 
    Que si alguien, de repente, vino para arrancarme 
    cuanto sembré y planté llorando por las nubes, 
    me torne en nube yo, me torne en planta, 
    que sean aún semillas mis dos ojos 
    en los ojos sin lágrimas del perro. 

    Que si hay enfermedad sirva para curarme, 
    sea sólo el inicio de mi renacimiento. 
    Que si beso y parece que el labio sabe a muerte, 
    amor venza a la muerte en ese beso. 
    Que si rindo mi mente y detengo mis pasos, 
    que si cierro la boca para decirte todo, 
    y dejo de rozar tu sangre ya sembrada, 
    que si cierro los ojos y venzo sin luchar 
    (victoria en la que nada soy ni obtengo), 
    te tenga a ti, silencio de la cumbre, 
    o a ese sol abatido que es la nieve, 
    donde la nada es todo. 

    Que respirar en paz la música no oída 
    sea mi último deseo, pues sabed 
    que, para quien respira 
    en paz, ya todo el mundo 
    está dentro de él y en él respira. 
    Que si insiste la muerte, 
    que si avanza la edad, y todo y todos 
    a mi alrededor parecen ir marchándose deprisa, 
    me venza el mundo al fin en esa luz 
    que restalla. 

    Y su fuego 
    me vaya deshaciendo como llama 
    de vela: despacio, muy despacio, 
    como giran arriba extasiados los planetas.