'Si después de morir nos levantamos...', de José Ángel Valente | Poema

 

Si después de morir nos levantamos...

 

Si después de morir nos levantamos,
si después de morir
vengo hacia ti como venía antes
y hay algo en mí que tú no reconoces
porque no soy el mismo,
qué dolor el morir, saber que nunca
alcanzaré los bordes
del ser que fuiste para mí tan dentro
de mí mismo,
si tú eras yo y entero me invadías
por qué tan ciego ahora esta frontera,
tan aciago este muro de palabras
súbitamente heladas
cuando más te requiero,
te digo ven y a veces
todavía me miras con ternura
nacida sólo del recuerdo.

Qué dolor el morir, llegar a ti, besarte
desesperadamente
y sentir que el espejo
no refleja mi rostro
ni sientes tú,
a quien tanto he amado,
mi anhelante impresencia.

 

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Título: Si después de morir nos levantamos...
Autor: Jose Ángel Valente
Narrador: Francisco Fernández

 

  • Si después de morir nos levantamos...

    Si después de morir nos levantamos,
    si después de morir
    vengo hacia ti como venía antes
    y hay algo en mí que tú no reconoces
    porque no soy el mismo,
    qué dolor el morir, saber que nunca
    alcanzaré los bordes
    del ser que fuiste para mí tan dentro
    ...

  • Serán ceniza...

    Cruzo un desierto y su secreta
    desolación sin nombre.
    El corazón
    tiene la sequedad de la piedra
    y los estallidos nocturnos
    de su materia o de su nada.
    Hay una luz remota, sin embargo,
    y sé que no estoy solo;
    ...

  • Sé tú mi límite

    Tu cuerpo puede
    llenar mi vida,
    como puede tu risa
    volar el muro opaco de la tristeza.
    Una sola palabra tuya quiebra
    la ciega soledad en mil pedazos.
    Si tú acercas tu boca inagotable
    hasta la mía, bebo
    ...

  • Poeta en tiempo de miseria

    Hablaba de prisa.
    Hablaba sin oír ni ver ni hablar.
    Hablaba como el que huye,
    emboscado de pronto entre falsos follajes
    de simpatía e irrealidad.
    Hablaba sin puntuación y sin silencios,
    intercalando en cada pausa gestos de ensayada
    alegría para evitar acaso la furtiva pregunta,
    ...

  • Imagen
    Miguel Hernández

    El sol, la rosa y el niño

    Miguel Hernández

    El sol, la rosa y el niño
    flores de un día nacieron.
    Los de cada día son
    soles, flores, niños nuevos.
    Mañana no seré yo:
    otro será el verdadero.
    Y no seré más allá
    de quien quiera su recuerdo.
    ...

  • Imagen
    Miguel Hernández

    Elegía

    Miguel Hernández

    Yo quiero ser llorando el hortelano
    de la tierra que ocupas y estercolas,
    compañero del alma, tan temprano.
    Alimentando lluvias, caracolas
    y órganos mi dolor sin instrumento,
    a las desalentadas amapolas
    daré tu corazón por alimento.
    Tanto dolor se agrupa en mi costado
    ...

  • Imagen
    Baldomero Fernández Moreno

    Soneto de tus vísceras

    Baldomero Fernández Moreno

    Harto ya de alabar tu piel dorada,
    tus externas y muchas perfecciones,
    canto al jardín azul de tus pulmones
    y a tu tráquea elegante y anillada.
    Canto a tu masa intestinal rosada,
    al bazo, al páncreas, a los epiplones,
    al doble filtro gris de tus riñones
    y a tu matriz profunda y renovada.
    ...

  • Exvoto

    Oliverio Girondo

    Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de la Confitería del Molino, y usan moños de seda que les liban las nalgas en un aleteo de mariposas.