Verte, de Luis Rosales | Poema

    Poema en español
    Verte

    La lámpara del cuerpo es el ojo, así que si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso. 
    San Mateo, VI, 22 

     
    Verte, qué visión tan clara. 
    Vivir es seguirte viendo. 
    Permanecer en la viva 
    sensación de tu recuerdo. 

    Verte. La distancia nace. 
    El cielo suprime al cielo. 
    La vida se multiplica 
    por el número de puertos. 

    Todo colmado por ti. 
    No ser más que el ojo abierto, 
    y eternizar el más leve 
    escorzo de tu silencio. 

    Verte para amarlo todo. 
    Claustro en tranquilo destierro. 
    Dulzor de caña lunada. 
    Luz en órbita de sueño. 

    Mortal límite de ti. 
    Cielo adolescente y tierno. 
    Núbil paciencia de playa. 
    Vivir es seguirte viendo. 

    ¡Verte, Abril, verte tan sólo! 
    Tranquilísimo desierto. 
    Pena misericordiosa. 
    Sosegado advenimiento. 

    Verte: qué oración tan pura, 
    islas, nubes, mares, vientos, 
    las cinco partes del mundo 
    en las yemas de los dedos.