La última noche de la tierra, de Roger Wolfe | Poema

    Poema en español
    La última noche de la tierra


    El mirlo de todos los años ha vuelto a visitar mi casa 
    y todavía sigo aquí. 
    Su música no cambia y eso ya lo he escrito. 
    Pero mi trabajo es constatar lo obvio 
    y eso es lo que el mirlo me viene a recordar. 
    El tiempo pasa, la gente se hace vieja, se muere, 
    por su propia mano o con ayuda. 
    Las palabras van bajando por el desagüe 
    de lo que alguien ha llamado la intrahistoria. 
    Todo fluye y se pierde, los ríos en el mar, 
    el mar en la inmensidad inabarcable del cosmos, 
    el cosmos en la nada de la que no debió salir. 
    Mientras tanto tecleamos. 
    Un sordo tamborileo contra siglos de muerte programada 
    y un futuro de certera incertidumbre. 
    Un batallón de patéticos amanuenses del olvido 
    exigiendo dos camisas para el camino hacia el patíbulo. 
    Pero no es el frío el problema, sino el miedo. 
    Y es el mirlo, en su ignorancia, el que sabe la verdad. 
    Cumple sin la más mínima estridencia 
    el ritual que le ha impuesto la biología. 
    Luego morirá. Sin epitafios, como éste, 
    que se deshagan con una mueca indiferente 
    entre las llamas de la última noche de la Tierra, 
    cuando nadie entienda ya ningún significado, 
    si es que algo tuvo sentido alguna vez.