'La corza y la raposa', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: La corza y la raposa
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

La corza y la raposa

 

Tras una larga camorra
con mastines y sabuesos,
molidas hasta los huesos
una corza y una zorra,
 
y a la débil claridad
oue despedía la luna,
de su precaria fortuna
hablaban con gravedad.
 
«¡Ah! -decía la raposa-,
si yo a la naturaleza
debiera tu ligereza,
fuera mi suerte otra cosa.
 
Ciertamente no imagino
por qué utilizas tan mal
ese poder especial
dando carreras sin tino.»
 
«¿Sin tino? ¿Por esos cerros
hacer puedo más que huir
si de cerca oigo latir
a los maldecidos perros?
 
Pues llevárame pateta
si, en vez de correr ligera,
a pensar me entretuviera...»
«No digo que te estés quieta.»
 
«Pues entonces ¿qué dirás?»
«Que si salvarte pretendes
cuando la carrera emprendes,
mires bien a dónde vas.
 
¡Correr, correr, más correr,
y por un instinto ciego,
a veces, al mismo fuego
de que has huido volver,
 
y sin tino ni medida
tu mucha fuerza emplear
para venir a parar
donde has sido perseguida!
 
¡Hacer de tu perdición
instrumento lastimoso
ese medio poderoso
que tienes de salvación!
 
Así, ¡voto a Belcebú!,
murió tu padre y tu abuelo,
y en verdad mucho recelo
que así habrás de morir tú.»
 
Tome para su conciencia
esta lección cada cual,
que no ha de venirle mal
aunque presuma de ciencia:
 
cualquier persona de juicio
en todo evento posible,
porque sabe que es temible,
está en guardia contra el vicio.
 
Pero aquellas de más seso,
las de grandes cualidades
de sus buenas facultades
no temen nunca el exceso.
 
Resultando, en conclusión,
ser grave causa de mal
lo que de bien manantial
fuera sujeto a razón.
 
Juzgue a la dicha nocivo
cualquiera que no esté loco,
lo malo, ya mucho o poco,
lo bueno, si es excesivo.

 

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

El pajarero

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
...

El mastín y el gallo

Sabido es de cada cual
que aún mucho más que el caballo,
entre los vanos, el gallo
es vanidoso animal.
Había en cierto lugar
uno que el cuello inclinaba
cuando la puerta pasaba
por temor de tropezar;
...

José Asunción Silva

Nocturno III

Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
...

Manuel Flores

Un beso nada más

Bésame con el beso de tu boca,
cariñosa mitad del alma mía,
un sólo beso el corazón invoca,
que la dicha de dos me mataría.
¡Un beso nada mas!...Ya su perfume
en mi alma derramándose, la embriaga;
y mi alma por tu beso se consume
y por mis labios impaciente vaga.
...

Rosalía de Castro

Del antiguo camino a lo largo...

Del antiguo camino a lo largo,
ya un pinar, ya una fuente aparece,
que brotando en la peña musgosa
con estrépito al valle desciende,
y brillando del sol a los rayos
entre un mar de verdura se pierde,
dividiéndose en limpios arroyos
que dan vida a las flores silvestres
...

Concepción Arenal

El murciélago y el ruiseñor

«¡Oh! Enojosa luz del día!
¡Del sol horrible presencia!
¡Y cuán dulce la existencia
sin vosotros gozaría!
¡Entonces con libertad
saliera yo a cualquier hora
sin huir como hago ahora
la enemiga claridad!
..