'El lobo murmurador', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: El lobo murmurador
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

El lobo murmurador

 

Entre las breñas de un cerro
un día de gran nevada,
un lobo a su camarada
hablábale así de un perro:
 
«Es un maldito vecino,
tan camorrista y cruel
que, para estar libre de él,
ya se necesita tino.
 
Ladrador para la gente,
entrometido, goloso,
suspicaz y cauteloso,
en fin, un perro indecente.»
 
Pasaba en esta ocasión
cerca de allí una raposa,
paróse un tanto curiosa,
y al oir la acusación
 
dijo para su coleto:
«Anda que te crea un bobo;
perro a quien acusa un lobo
debe ser perro completo.»
 
En caso próspero o adverso,
no echarás nunca en olvido
que es elogio el más cumplido
la censura del perverso.

 

La fuente

Sostenía Don Cipriano
que el agua de cierta fuente
se encontraba más caliente
en invierno que en verano.
Quiso su interlocutor
saber por cuál ilusión
apariencia de razón
tenía tamaño error.
...

El vaso roto

Un chico travieso y tal
como suelen los más ser,
por jugar o por correr,
rompió un vaso de cristal.
«Era grande, hermoso, claro,
-suspirando se decía-;
tan hermoso que, a fe mía,
hubo de costar bien caro.
...

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

Rosalía de Castro

Del mar azul las transparentes olas...

Del mar azul las transparentes olas
mientras blandas murmuran
sobre la arena, hasta mis pies rodando,
tentadoras me besan y me buscan.
Inquietas lamen de mi planta el borde,
lánzanme airosas su nevada espuma,
y pienso que me llaman, que me atraen
hacia sus salas húmedas.
...

Alfonsina Storni

Veinte siglos

Para decirte, amor, que te deseo,
sin los rubores falsos del instinto.
Estuve atada como Prometeo,
pero una tarde me salí del cinto.
Son veinte siglos que movió mi mano
para poder decirte sin rubores:
"Que la luz edifique mis amores".
¡Son veinte siglos los que alzo mi mano!
...

Concepción Arenal

La fuente

Sostenía Don Cipriano
que el agua de cierta fuente
se encontraba más caliente
en invierno que en verano.
Quiso su interlocutor
saber por cuál ilusión
apariencia de razón
tenía tamaño error.
...

Manuel Acuña

A la patria

Ante el recuerdo bendito
de aquella noche sagrada
en que la patria alherrojada
rompió al fin su esclavitud;
ante la dulce memoria
de aquella hora y de aquel día,
yo siento que en el alma mía
canta algo como un laúd.
...