'El río y el arroyo', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: El río y el arroyo
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

El río y el arroyo

 

Naciendo uno de ella al par
el otro en remoto suelo,
un río y un arroyuelo
llegaban.juntos al mar.
 
En ancho cauce y profundo
turbio corría el primero;
estrecho, claro y somero
deslizábase el segundo.
 
Huyendo de la mucheclumbre
y de un niño en compañía,
un hombre a dar acudía
su paseo de costumbre.
 
Este rato de solaz
aprovechóle en correr.
hizo gana de beber
y beber quiso el rapaz.
 
Díjole el padre: «¿No ves
que estás en sudor bañado?
reposa un tanto a mi lado
para que bebas después.»
 
El muchacho obedeció,
que era de condición buena.
Y sentándose en la arena
a refrescarse esperó.
 
Como está impaciente, muda
una y otra vez de asiento,
mas parándose un momento,
formal expone una duda:
 
«¿Por qué será, padre mío,
esto que siempre reparo?:
¿cómo está el arroyo claro
y no lo está nunca el río?»
 
«Hijo, allí cerca del mar
nace puro el arroyuelo,
y nada encuentra en el suelo
con que se pueda enturbiar;
 
si hallare casualmente
tierra que enturbiarle deba,
nunca a los mares la lleva
su escasa y débil corriente.
 
Viene de lejanas tierras
este río caudaloso
y por terreno fangoso
y por montes y por sierras.
 
Y pasa por las ciudades
cuya inmundicia, hijo mío,
enturbia el agua del río
como el alma sus maldades.
 
Y más la orilla dilata
y cada vez más potente,
su irresistible corriente
todo al pasar lo arrebata.
 
Enturbiado éste y profundo,
claro y no profundo aquél,
nos presenta un cuadro fiel
de lo que pasa en el mundo:
 
el que apacible y serena
busca sencilla la vida,
¿habrá cosa que le impida
hallarla dichosa y buena?
 
Mas sintiendo la inquietud
de alguna grande pasión
peligra en el corazón
la ventura y la virtud.
 
No olvides nunca, híjo mío,
que es difícil, te lo.juro,
ser como el arroyo puro
y ser grande como el río.»

 

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

El pajarero

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
...

El mastín y el gallo

Sabido es de cada cual
que aún mucho más que el caballo,
entre los vanos, el gallo
es vanidoso animal.
Había en cierto lugar
uno que el cuello inclinaba
cuando la puerta pasaba
por temor de tropezar;
...

Rosalía de Castro

Del antiguo camino a lo largo...

Del antiguo camino a lo largo,
ya un pinar, ya una fuente aparece,
que brotando en la peña musgosa
con estrépito al valle desciende,
y brillando del sol a los rayos
entre un mar de verdura se pierde,
dividiéndose en limpios arroyos
que dan vida a las flores silvestres
...

Concepción Arenal

El murciélago y el ruiseñor

«¡Oh! Enojosa luz del día!
¡Del sol horrible presencia!
¡Y cuán dulce la existencia
sin vosotros gozaría!
¡Entonces con libertad
saliera yo a cualquier hora
sin huir como hago ahora
la enemiga claridad!
..

Manuel Flores

Un beso nada más

Bésame con el beso de tu boca,
cariñosa mitad del alma mía,
un sólo beso el corazón invoca,
que la dicha de dos me mataría.
¡Un beso nada mas!...Ya su perfume
en mi alma derramándose, la embriaga;
y mi alma por tu beso se consume
y por mis labios impaciente vaga.
...

Edgar Allan Poe

El cuervo

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es -dije musitando- un visitante
...