'El retratista', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: El retratista
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

El retratista

 

Quiso retratarse un tuerto,
llamó al efecto a un pintor,
y no tuvo el buen señor
en verdad, muy buen acierto.
 
Retratóle de perfil
del lado del ojo sano,
y el hombre le dijo: «Hermano,
este no es Mateo Gil.
 
Y es grande puerilidad;
tuerto soy de todos modos;
¿cuando pueden verla todos,
a qué ocultar la verdad?
 
Venga, pues, otro retrato,
que pronto a pagarle estoy,
mas no quiero, por quien soy,
pasar por un mentecato.»
 
Y haciendo nuevo concierto
el pintor adocenado
lleva el perfil dibujado
del lado del ojo tuerto.
 
Gil le dice: «Pues reniego
de tan singular artista;
¿con que allí con buena vista
aparezco, y aquí ciego?
 
Es una idea excelente
y de admirarla no acabo;
o no te doy ni un ochavo,
o me retratas de frente.»
 
«En subterfugios sutiles
¿a qué andar? Es excusado.
Confieso a usted mi pecado:
no sé hacer más que perfiles.»
 
Lo mismo que este pintor
hace el vulgo de los jueces,
perjudicando unas veces,
y otras haciendo favor.
 
Y es absurdo, vive dios,
que por torpeza o por dolo,
nos pinten de un lado solo
no siendo iguales los dos.

 

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

El pajarero

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
...

El mastín y el gallo

Sabido es de cada cual
que aún mucho más que el caballo,
entre los vanos, el gallo
es vanidoso animal.
Había en cierto lugar
uno que el cuello inclinaba
cuando la puerta pasaba
por temor de tropezar;
...

Rosalía de Castro

Del antiguo camino a lo largo...

Del antiguo camino a lo largo,
ya un pinar, ya una fuente aparece,
que brotando en la peña musgosa
con estrépito al valle desciende,
y brillando del sol a los rayos
entre un mar de verdura se pierde,
dividiéndose en limpios arroyos
que dan vida a las flores silvestres
...

Concepción Arenal

El murciélago y el ruiseñor

«¡Oh! Enojosa luz del día!
¡Del sol horrible presencia!
¡Y cuán dulce la existencia
sin vosotros gozaría!
¡Entonces con libertad
saliera yo a cualquier hora
sin huir como hago ahora
la enemiga claridad!
..

Manuel Flores

Un beso nada más

Bésame con el beso de tu boca,
cariñosa mitad del alma mía,
un sólo beso el corazón invoca,
que la dicha de dos me mataría.
¡Un beso nada mas!...Ya su perfume
en mi alma derramándose, la embriaga;
y mi alma por tu beso se consume
y por mis labios impaciente vaga.
...

Edgar Allan Poe

El cuervo

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es -dije musitando- un visitante
...