'Los monos fabricantes', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: Los monos fabricantes
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Los monos fabricantes

 

Dos monos allá en Tetuán,
personas muy principales,
eran en todo rivales
y en todo con grande afán.
 
Dioles la rivalidad
por hacerse, a estos señores,
de la industria protectores
con pública utilidad.
 
Los ilustres adversarios
dos fábricas de tejidos
establecen, escogidos
llevando los operarios.
 
Pero el más inteligente
ni con mucho se aproxima
a los productos que el clima
exige, en extremo ardiente.
 
¿Cómo hacer telas ligeras,
decían con impaciencia,
si absoluta es la carencia
de las materias primeras?
 
Y habiendo reflexionado
los directores rivales,
en busca de materiales
mandan su comisionado.
 
El uno, teniendo en cuenta
no más de la economía,
a un mono ignorante envía
que con poco se contenta.
 
El otro, un mono instruido
busca para esta misión,
dando por la comisión,
salario fijo y crecido.
 
Vienen a comprar a España
pagando en buena moneda,
uno capullos de seda,
y el otro telas de araña.
 
«¡Qué compra! -decía el necio-.
¡Qué sutil saldrá el vestido!
;Si está ya rnedio tejido!
¡Y por tan ínfimo precio!»
 
Llegan al suelo natal
con feliz navegación,
y cuenta de su misión
pónese a dar cada cual.
 
Entonces el gran señor
que por ahorrar dinero
se valió de un majadero,
conoce tarde su error.
 
Con paciencia y capital
pagó tan gran necedad,
dejando la utilidad
y la gloria a su rival.
 
Su parte a la inteligencia
negándole, como el mico,
siempre le parece al rico
que exige mucho la ciencia.
 
Y su obtuso entendimiento
no ve que, en un solo día,
destruye la tontería
más que exigiera el talento.

 

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

El pajarero

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
...

El mastín y el gallo

Sabido es de cada cual
que aún mucho más que el caballo,
entre los vanos, el gallo
es vanidoso animal.
Había en cierto lugar
uno que el cuello inclinaba
cuando la puerta pasaba
por temor de tropezar;
...

José Asunción Silva

Nocturno III

Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
...

Manuel Flores

Un beso nada más

Bésame con el beso de tu boca,
cariñosa mitad del alma mía,
un sólo beso el corazón invoca,
que la dicha de dos me mataría.
¡Un beso nada mas!...Ya su perfume
en mi alma derramándose, la embriaga;
y mi alma por tu beso se consume
y por mis labios impaciente vaga.
...

Rosalía de Castro

Hora tras hora, día tras día...

Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
...

Rosalía de Castro

Del antiguo camino a lo largo...

Del antiguo camino a lo largo,
ya un pinar, ya una fuente aparece,
que brotando en la peña musgosa
con estrépito al valle desciende,
y brillando del sol a los rayos
entre un mar de verdura se pierde,
dividiéndose en limpios arroyos
que dan vida a las flores silvestres
...