'El murciélago y el ruiseñor', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: El murciélago y el ruiseñor
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

El murciélago y el ruiseñor

 

«¡Oh! Enojosa luz del día!
¡Del sol horrible presencia!
¡Y cuán dulce la existencia
sin vosotros gozaría!
 
¡Entonces con libertad
saliera yo a cualquier hora
sin huir como hago ahora
la enemiga claridad!
 
¿La providencia está ciega?...
¿Cómo, en mi querella triste,
aunque justicia me asiste,
siempre justicia me niega?»
 
Esto un murciélago dijo
poco antes de amanecer,
al tiempo de irse a meter
cual solía en su escondrijo.
 
Escuchóle un ruiseñor
viendo, de cólera lleno,
cómo de razón ajeno
blasfema del Criador.
 
Y díjole: «¡Miserable!
¿Cómo has osado juzgar
lo que no puede alcanzar
tu pequenez despreciable?
 
¿Ni tu estólida osadía
cómo conseguir pretende
porque tus ojos ofende
que en noche se torne el día?
 
Sabes que, si complacerte
quisiera Dios por capricho,
necio y repugnante bicho,
hallaras luego la muerte?
 
A ti, insolente hablador,
fuérate el cambio fatal,
que si la luz te hace mal
has menester el calor.
 
¿Quién en más de una ocasión
no ha visto la copia fiel
del murciélago en aquel
que maldice la razón?
 
¿Qué hicieras sin ella, di,
maldiciente a quién deslumbra?
Ella a unos pocos alumbra
y éstos te guían a tí.»

 

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

El pajarero

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
...

El mastín y el gallo

Sabido es de cada cual
que aún mucho más que el caballo,
entre los vanos, el gallo
es vanidoso animal.
Había en cierto lugar
uno que el cuello inclinaba
cuando la puerta pasaba
por temor de tropezar;
...

Rosalía de Castro

Hora tras hora, día tras día...

Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
...

José Asunción Silva

Nocturno III

Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
...

Concepción Arenal

Los dos caballos

Cuidaba mucho un francés
dos caballos por su mano;
era el uno jerezano
y era el otro cordobés.
Ambos de ardiente mirada,
ambos de fuerte resuello,
grueso y encorvado el cuello,
la cabeza descarnada.
...

Manuel Acuña

A la patria

Ante el recuerdo bendito
de aquella noche sagrada
en que la patria alherrojada
rompió al fin su esclavitud;
ante la dulce memoria
de aquella hora y de aquel día,
yo siento que en el alma mía
canta algo como un laúd.
...