Primavera, de Emilio Prados | Poema

    Poema en español
    Primavera

    Cuando era primavera en España: 
    frente al mar, los espejos 
    rompían sus barandillas 
    y el jazmín agrandaba 
    su diminuta estrella, 
    hasta cumplir el límite 
    de su aroma en la noche. 

    Cuando era primavera. 

    Cuando era primavera en España: 
    junto a la orilla de los ríos, 
    las grandes mariposas de la luna 
    fecundaban los cuerpos desnudos 
    de las muchachas 
    y los nardos crecían silencios 
    dentro del corazón 
    hasta taparnos la garganta. 
    Cuando era primavera. 

    Cuando era primavera en España: 
    todas las playas convergían en un anillo 
    y el mar sonaba entonces, 
    como el ojo de un pez sobre la arena, 
    frente a un cielo más limpio 
    que la paz de una nave, sin viento, en su pupila. 
    Cuando era primavera. 

    Cuando era primavera en España: 
    los olivos temblaban 
    adormecidos bajo la sangre azul del día, 
    mientras que el sol rodaba 
    desde la piel tan limpia de los toros, 
    al terrón en barbecho 
    recién movido por la lengua caliente de la azada 
    Cuando era primavera. 

    Cuando era primavera en España: 
    los cerezos en flor 
    se clavaban de un golpe contra el sueño 
    y los labios crecían 
    como la espuma en celo de una aurora, 
    hasta dejarse nuestro cuerpo a su espalda, 
    igual que el agua humilde 
    de un arroyo que empieza. 
    Cuando era primavera. 

    Cuando era primavera en España: 
    todos los hombres olvidaban su muerte 
    y se tendían confiados, juntos, sobre la tierra 
    hasta olvidarse el tiempo 
    y el corazón tan débil por el que ardían. 
    Cuando era primavera. 

    Cuando era primavera en España: 
    yo buscaba en el cielo. 
    yo buscaba 
    las huellas tan antiguas 
    de mis primeras lágrimas 
    y todas las estrellas levantaban mi cuerpo 
    siempre tendido en una misma arena, 
    al igual que el perfume, tan lento, 
    nocturno, de las magnolias. 
    Cuando era primavera. 

    Pero, ¡ay!, tan sólo 
    cuando era primavera en España. 
    Solamente en España, 
    antes, cuando era primavera.