'El jugador grave', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: El jugador grave
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

El jugador grave

 
En amor y compañía,
con numerosos testigos,
dos hombres, no sé si amigos,
estaban jugando un día.
 
Y a ti, que vas a escuchar
el cuento, diré de paso,
por ser cosa que hace al caso,
que no era juego de azar.
 
Estaba el un campeón
silencioso, concentrado,
sin mirar a ningún lado
ni oír la conversación,
 
y contraída la frente
y su rostro echando fuego,
cual si tuviera deljuego
honor y vida pendiente.
 
El otro, que las jugadas
piensa muy pocos instantes,
charla con los circunstantes,
y da grandes carcajadas.
 
Y sin cuidado maldito,
ni callado está ni quedo;
si gana, le importa un bledo,
si pierde, se le da un pito.
 
Había en la concurrencia,
de diversa catadura,
un hombre de edad madura,
y un joven ain esperiencia.
 
Preguntóle el viejo: «¿Cuál
de aquellos dos jugadores
con circunstancias mejores
te parece, y más formal?»
 
«¡Bah! -dijo el mozo-, pues cabe
buena duda en mi opinión:
el uno un botaratón,
tan serio el otro, tan grave.»
 
«¡Qué solemne disparate
crees! -repuso el anciano-;
apostara yo una mano
en favor del botarate.
 
¡Por dios, que ha de tener seso!;
y ser un gran calabaza
con toda su grave traza
pensativo el otro y tieso.
 
El de actividad febril,
el de meditar capaz,
busca un rato de solaz
en la diversión pueril.
 
Mas la pueril diversión,
es objeto de gran precio
porque busca en ella el necio
no descanso, ocupación.
 
Mira el uno con desden
las victorias de tablero,
piensa el otro majadero
que mucho lustre le den.»
 
Mal sienta la gravedad
en negocio que no es grave.
A majaderia sabe
y trasciende a vanidad.
 
Al notar esta señal
quedo para mí dudando
si quien es formal jugando
jugará en casa formal.

 

El párroco y sus feligreses

Un pueblo que, según dice la historia,
se halla en el interior de andalucía
padeció, como de otra no hay memoria,,
una horrible sequía.
Consternada la gente
mira el campo asolado,
y si el agua no acude de contado
la mejor finca de aquel pingüe suelo
...

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

El pajarero

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
...

Rosalía de Castro

Del antiguo camino a lo largo...

Del antiguo camino a lo largo,
ya un pinar, ya una fuente aparece,
que brotando en la peña musgosa
con estrépito al valle desciende,
y brillando del sol a los rayos
entre un mar de verdura se pierde,
dividiéndose en limpios arroyos
que dan vida a las flores silvestres
...

Concepción Arenal

El párroco y sus feligreses

Un pueblo que, según dice la historia,
se halla en el interior de andalucía
padeció, como de otra no hay memoria,,
una horrible sequía.
Consternada la gente
mira el campo asolado,
y si el agua no acude de contado
la mejor finca de aquel pingüe suelo
...

José Asunción Silva

Nocturno III

Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
...

Manuel Acuña

A la patria

Ante el recuerdo bendito
de aquella noche sagrada
en que la patria alherrojada
rompió al fin su esclavitud;
ante la dulce memoria
de aquella hora y de aquel día,
yo siento que en el alma mía
canta algo como un laúd.
...