Ahora también en Spotify

 

'Los náufragos', de Concepción Arenal | Poema

Título: Los náufragos
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Los náufragos

 

Una venturosa tropa
de activos aventureros,
después de allegar dineros,
daba la vuelta hacia Europa.
 
Uno con menos vehemencia
se afanó por juntar oro,
buscando ansioso el tesoro
que instrucción se llama y ciencia.
 
La extraña resolución
reprueban sus camaradas,
llamándole a carcajadas
por mote, D. Excepción.
 
Como en casos semejantes
sucederá al que así obre,
él volvió instruido y pobre,
ellos ricos e ignorantes.
 
dice un presencial testigo
que aquella hueste opulenta
en un buque por su cuenta
su haber embarcó consigo.
 
Y que a gran proximidad
del patrio y querido suelo,
de nubes se cubre el cielo
y ruge la tempestad.
 
Las olas embravecidas
lanzan la nave a una roca
y con fatiga no poca
los hombres salvan sus vidas.
 
De aquel peligro en presencia
dejan todo su tesoro,
los que eran ricos en oro;
nada el que era rico en ciencia.
 
Este encuéntrase al momento
medios de vivir honrosos
ellos por los vergonzosos
hallan apenas sustento.
 
En época depravada
por el culto del metal,
presentar ejemplo tal
se juzgará inocentada.
 
Pero en época ninguna
es razón cifrar el bien
en lo que el menor vaivén
arrastra de la fortuna.
 
Y el que de ello está en edad
formar procure en sí mismo
un tesoro que al abismo,
no lance la tempestad.

 

  • El temple

    «¿Decidme por qué razón
    uno al hierro, otro al acero,
    comparaba D. Antero
    a Nemesio y a León?»
    «Porque con los dos metales
    gran semejanza se advierte:
    uno débil, otro fuerte,
    vinieron al mundo iguales.
    ...

  • El sobrio y el glotón

    Había en un lugarón
    dos hombres de mucha edad,
    uno de gran sobriedad
    y el otro gran comilón.
    La mejor salud del mundo
    gozaba siempre el primero,
    estando de Enero a Enero
    débil y enteco el segundo.
    ...

  • El pajarero

    En cierto lugar habia
    un ricacho solterón
    con la más rara afición,
    o si se quiere mania.
    Y era pájaros juntar,
    con maña domesticarlos,
    y aun [a] algunos enseñarlos
    palabras a pronunciar.
    ...

  • El mastín y el gallo

    Sabido es de cada cual
    que aún mucho más que el caballo,
    entre los vanos, el gallo
    es vanidoso animal.
    Había en cierto lugar
    uno que el cuello inclinaba
    cuando la puerta pasaba
    por temor de tropezar;
    ...

  • Imagen
    Alfonsina Storni

    Hombre pequeñito

    Alfonsina Storni

    Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
    Suelta a tu canario que quiere volar...
    Yo soy el canario, hombre pequeñito,
    déjame saltar.
    Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
    hombre pequeñito que jaula me das.
    Digo pequeñito porque no me entiendes,
    ni me entenderás.
    ...

  • Imagen
    Rosalía de Castro

    Del mar azul las transparentes olas...

    Rosalía de Castro

    Del mar azul las transparentes olas
    mientras blandas murmuran
    sobre la arena, hasta mis pies rodando,
    tentadoras me besan y me buscan.
    Inquietas lamen de mi planta el borde,
    lánzanme airosas su nevada espuma,
    y pienso que me llaman, que me atraen
    hacia sus salas húmedas.
    ...

  • Imagen
    Manuel Acuña

    A la patria

    Manuel Acuña

    Ante el recuerdo bendito
    de aquella noche sagrada
    en que la patria alherrojada
    rompió al fin su esclavitud;
    ante la dulce memoria
    de aquella hora y de aquel día,
    yo siento que en el alma mía
    canta algo como un laúd.
    ...

  • Imagen
    Alfonsina Storni

    Veinte siglos

    Alfonsina Storni

    Para decirte, amor, que te deseo,
    sin los rubores falsos del instinto.
    Estuve atada como Prometeo,
    pero una tarde me salí del cinto.
    Son veinte siglos que movió mi mano
    para poder decirte sin rubores:
    "Que la luz edifique mis amores".
    ¡Son veinte siglos los que alzo mi mano!
    ...