'El pajarero', de Concepción Arenal | Poema

Título: El pajarero
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

El pajarero

 

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
 
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
 
Paróse allí un viajero
sabio, modesto e ignorado;
habláronle de contado
del famoso pajarero.
 
Ansioso de conocer
cuanto hallare útil o extraño,
y por no sufrir engaño,
fuélo por sí mismo a ver.
 
Pájaros halla en la era,
pájaros doquier que pasa,
estando toda la casa
convertida en pajarera.
 
Mas cuando crece su pasmo
es al escuchar al dueño
que le habla con grande empeño,
con increíble entusiasmo.
 
«¡Oh! -le dice-, es compasión,
porque tú, señor, no sabes
lo que ser pueden las aves
dándoles educación.
 
Mil especies que hoy se crían
y viven abandonadas,
si estuvieran educadas,
no lo dudes, hablarían.
 
¿En la rama de abedul
ves esa ave no pequeña
que, batiéndolas, enseña
sus alas de hermoso azul?
 
Un año hará para mayo
que la enseño cual se debe,
y espero que hablará en breve
tan bien como un papagayo.»
 
«Escucha, santo varón,
-respondióle el viajero-
que tu paciencia y dinero
gastas con tal profusión:
 
¿de quién la dicha se labra
con que así extiendas, profuso,
no ya de razón el uso
mas sólo el de la palabra?
 
En vez de enseñar a hablar,
fueras a la humanidad
muy más útil, en verdad,
si enseñaras a callar.»

 

  • El temple

    «¿Decidme por qué razón
    uno al hierro, otro al acero,
    comparaba D. Antero
    a Nemesio y a León?»
    «Porque con los dos metales
    gran semejanza se advierte:
    uno débil, otro fuerte,
    vinieron al mundo iguales.
    ...

  • El sobrio y el glotón

    Había en un lugarón
    dos hombres de mucha edad,
    uno de gran sobriedad
    y el otro gran comilón.
    La mejor salud del mundo
    gozaba siempre el primero,
    estando de Enero a Enero
    débil y enteco el segundo.
    ...

  • El pajarero

    En cierto lugar habia
    un ricacho solterón
    con la más rara afición,
    o si se quiere mania.
    Y era pájaros juntar,
    con maña domesticarlos,
    y aun [a] algunos enseñarlos
    palabras a pronunciar.
    ...

  • El mastín y el gallo

    Sabido es de cada cual
    que aún mucho más que el caballo,
    entre los vanos, el gallo
    es vanidoso animal.
    Había en cierto lugar
    uno que el cuello inclinaba
    cuando la puerta pasaba
    por temor de tropezar;
    ...

  • Rosalía de Castro

    Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
    ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
    lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
    de mí murmuran y exclaman:
    —Ahí va la loca soñando
    con la eterna primavera de la vida y de los campos,
    y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
    y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
    ...

  • Alfonsina Storni

    Para decirte, amor, que te deseo,
    sin los rubores falsos del instinto.
    Estuve atada como Prometeo,
    pero una tarde me salí del cinto.
    Son veinte siglos que movió mi mano
    para poder decirte sin rubores:
    "Que la luz edifique mis amores".
    ¡Son veinte siglos los que alzo mi mano!
    ...

  • José Selgas

    Bajaron los ángeles,
    besaron su rostro,
    y cantando a su oído, dijeron:
    “Vente con nosotros.”
    Vio el niño a los ángeles,
    de su cuna en torno,
    y agitando los brazos, les dijo:
    “Me voy con vosotros.”
    ...

  • Manuel Acuña

    ¡Pues bien! yo necesito
    decirte que te adoro
    decirte que te quiero
    con todo el corazón;
    que es mucho lo que sufro,
    que es mucho lo que lloro,
    que ya no puedo tanto
    al grito que te imploro,
    ...