'El pajarero', de Concepción Arenal | Poema 🎧📚

Título: El pajarero
Autora: Concepción Arenal
Narrador: Francisco Fernández

 

 

El pajarero

 

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
 
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
 
Paróse allí un viajero
sabio, modesto e ignorado;
habláronle de contado
del famoso pajarero.
 
Ansioso de conocer
cuanto hallare útil o extraño,
y por no sufrir engaño,
fuélo por sí mismo a ver.
 
Pájaros halla en la era,
pájaros doquier que pasa,
estando toda la casa
convertida en pajarera.
 
Mas cuando crece su pasmo
es al escuchar al dueño
que le habla con grande empeño,
con increíble entusiasmo.
 
«¡Oh! -le dice-, es compasión,
porque tú, señor, no sabes
lo que ser pueden las aves
dándoles educación.
 
Mil especies que hoy se crían
y viven abandonadas,
si estuvieran educadas,
no lo dudes, hablarían.
 
¿En la rama de abedul
ves esa ave no pequeña
que, batiéndolas, enseña
sus alas de hermoso azul?
 
Un año hará para mayo
que la enseño cual se debe,
y espero que hablará en breve
tan bien como un papagayo.»
 
«Escucha, santo varón,
-respondióle el viajero-
que tu paciencia y dinero
gastas con tal profusión:
 
¿de quién la dicha se labra
con que así extiendas, profuso,
no ya de razón el uso
mas sólo el de la palabra?
 
En vez de enseñar a hablar,
fueras a la humanidad
muy más útil, en verdad,
si enseñaras a callar.»

 

El temple

«¿Decidme por qué razón
uno al hierro, otro al acero,
comparaba D. Antero
a Nemesio y a León?»
«Porque con los dos metales
gran semejanza se advierte:
uno débil, otro fuerte,
vinieron al mundo iguales.
...

El sobrio y el glotón

Había en un lugarón
dos hombres de mucha edad,
uno de gran sobriedad
y el otro gran comilón.
La mejor salud del mundo
gozaba siempre el primero,
estando de Enero a Enero
débil y enteco el segundo.
...

El pajarero

En cierto lugar habia
un ricacho solterón
con la más rara afición,
o si se quiere mania.
Y era pájaros juntar,
con maña domesticarlos,
y aun [a] algunos enseñarlos
palabras a pronunciar.
...

El mastín y el gallo

Sabido es de cada cual
que aún mucho más que el caballo,
entre los vanos, el gallo
es vanidoso animal.
Había en cierto lugar
uno que el cuello inclinaba
cuando la puerta pasaba
por temor de tropezar;
...

Manuel Flores

Un beso nada más

Bésame con el beso de tu boca,
cariñosa mitad del alma mía,
un sólo beso el corazón invoca,
que la dicha de dos me mataría.
¡Un beso nada mas!...Ya su perfume
en mi alma derramándose, la embriaga;
y mi alma por tu beso se consume
y por mis labios impaciente vaga.
...

José Asunción Silva

Nocturno III

Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
...

Rosalía de Castro

Del antiguo camino a lo largo...

Del antiguo camino a lo largo,
ya un pinar, ya una fuente aparece,
que brotando en la peña musgosa
con estrépito al valle desciende,
y brillando del sol a los rayos
entre un mar de verdura se pierde,
dividiéndose en limpios arroyos
que dan vida a las flores silvestres
...

Concepción Arenal

El murciélago y el ruiseñor

«¡Oh! Enojosa luz del día!
¡Del sol horrible presencia!
¡Y cuán dulce la existencia
sin vosotros gozaría!
¡Entonces con libertad
saliera yo a cualquier hora
sin huir como hago ahora
la enemiga claridad!
..