'Has vuelto', de Evaristo Carriego | Poema

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Título: Has vuelto
Autor: Evaristo Carriego
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Has vuelto

 

Has vuelto, organillo. En la acera
hay risas. Has vuelto llorón y cansado
como antes.
El ciego te espera
las más de las noches sentado
a la puerta. Calla y escucha. Borrosas
memorias de cosas lejanas
evoca en silencio, de cosas
de cuando sus ojos tenían mañanas,
de cuando era joven la novia ¡Quién sabe!
Alegrías, penas,
vividas en horas distantes. ¡Qué suave
se le pone el rostro cada vez que suenas
algún aire antiguo! ¡Recuerda y suspira!
Has vuelto, organillo. La gente
modesta te mira
pasar, melancólicamente.
Pianito que cruzas la calle cansado
moliendo el eterno
familiar motivo que el año pasado
gemía a la luna de invierno:
con tu voz gangosa dirás en la esquina
la canción ingenua, la de siempre, acaso
esa preferida de nuestra vecina
la costurerita que dio aquel mal paso.
Y luego de un valse te irás como una
tristeza que cruza la calle desierta,
y habrá quien se quede mirando la luna
desde alguna puerta.
 
¡Adiós alma nuestra! Parece
que dicen las gentes en cuanto te alejas.
¡Pianito del dulce motivo que mece
memorias queridas y viejas!
Anoche, después que te fuiste,
cuando todo el barrio volvía al sosiego
qué triste
lloraban los ojos del ciego.

 

  • La silla que ahora nadie ocupa

    Con la vista clavada sobre la copa
    se halla abstraído el padre desde hace rato:
    pocos momentos hace rechazó el plato
    del cual apenas quiso probar la sopa.
    De tiempo en tiempo, casi furtivamente,
    llega en silencio alguna que otra mirada
    hasta la vieja silla desocupada
    que alguien, de olvidadizo, colocó en frente.
    ...

  • Has vuelto

    Has vuelto, organillo. En la acera
    hay risas. Has vuelto llorón y cansado
    como antes.
    El ciego te espera
    las más de las noches sentado
    a la puerta. Calla y escucha. Borrosas
    memorias de cosas lejanas
    evoca en silencio, de cosas
    ...

  • Residuo de fábrica

    Hoy ha tosido mucho. Van dos noches
    que no puede dormir, noches fatales,
    en esa oscura pieza donde pasa
    sus más amargos días, sin quejarse.
    El taller la enfermó, y así, vencida
    en plena juventud, quizá no sabe
    de una hermosa esperanza que acaricie
    sus largos sufrimientos de incurable.
    ...

  • Te vas

    Ya lo sabemos. No nos digas nada.
    Lo sabemos: ahórrate la pena
    de contarnos sonriendo lo que sufres
    desde que estás enferma.
    ¡Ah, te vas sin remedio!,
    te vas, y sin embargo, no te quejas:
    jamás te hemos oído una palabra
    que no fuera serena,
    ...

  • Imagen
    Rubén Darío

    Lo fatal

    Rubén Darío

    Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
    y más la piedra dura porque esa ya no siente,
    pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
    ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
    Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
    y el temor de haber sido y un futuro terror...
    Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
    y sufrir por la vida y por la sombra y por
    ...

  • Imagen
    Miguel Hernández

    El sol, la rosa y el niño

    Miguel Hernández

    El sol, la rosa y el niño
    flores de un día nacieron.
    Los de cada día son
    soles, flores, niños nuevos.
    Mañana no seré yo:
    otro será el verdadero.
    Y no seré más allá
    de quien quiera su recuerdo.
    ...

  • Imagen
    Paul Géraldy

    Despedida

    Paul Géraldy

    Conque entonces, adiós. ¿No olvidas nada?
    Bueno, vete... Podemos despedirnos.
    ¿Ya no tenemos nada qué decirnos?
    Te dejo, puedes irte...
    Aunque no, espera, espera todavía
    que pare de llover... Espera un rato.
    Y sobre todo, ve bien abrigada,
    pues ya sabes el frío que hace allí afuera.
    ...

  • Imagen
    Mario Benedetti

    Te quiero

    Mario Benedetti

    Tus manos son mi caricia
    mis acordes cotidianos
    te quiero porque tus manos
    trabajan por la justicia
    si te quiero es porque sos
    mi amor mi cómplice y todo
    y en la calle codo a codo
    somos mucho más que dos
    ...