'Te vas', de Evaristo Carriego | Poema

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Título: Te vas
Autor: Evaristo Carriego
Narrador: Francisco Fernández

 

 

Te vas

 

Ya lo sabemos. No nos digas nada.
Lo sabemos: ahórrate la pena
de contarnos sonriendo lo que sufres
desde que estás enferma.
¡Ah, te vas sin remedio!,
te vas, y sin embargo, no te quejas:
jamás te hemos oído una palabra
que no fuera serena,
serena como tú, como el cariño
de hermanita mayor con que nos besas,
de hermanita mayor que por nosotros
se olvidó de ser novia...
No te quejas,
no quieres afligirnos, pero lloras
cuando nadie te mira, y tu tristeza
silenciosa no tiene una amargura
¿Por qué serás tan buena?

 

  • La silla que ahora nadie ocupa

    Con la vista clavada sobre la copa
    se halla abstraído el padre desde hace rato:
    pocos momentos hace rechazó el plato
    del cual apenas quiso probar la sopa.
    De tiempo en tiempo, casi furtivamente,
    llega en silencio alguna que otra mirada
    hasta la vieja silla desocupada
    que alguien, de olvidadizo, colocó en frente.
    ...

  • Has vuelto

    Has vuelto, organillo. En la acera
    hay risas. Has vuelto llorón y cansado
    como antes.
    El ciego te espera
    las más de las noches sentado
    a la puerta. Calla y escucha. Borrosas
    memorias de cosas lejanas
    evoca en silencio, de cosas
    ...

  • Residuo de fábrica

    Hoy ha tosido mucho. Van dos noches
    que no puede dormir, noches fatales,
    en esa oscura pieza donde pasa
    sus más amargos días, sin quejarse.
    El taller la enfermó, y así, vencida
    en plena juventud, quizá no sabe
    de una hermosa esperanza que acaricie
    sus largos sufrimientos de incurable.
    ...

  • Te vas

    Ya lo sabemos. No nos digas nada.
    Lo sabemos: ahórrate la pena
    de contarnos sonriendo lo que sufres
    desde que estás enferma.
    ¡Ah, te vas sin remedio!,
    te vas, y sin embargo, no te quejas:
    jamás te hemos oído una palabra
    que no fuera serena,
    ...

  • Imagen
    Rubén Darío

    Melancolía

    Rubén Darío

    Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
    Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
    Voy bajo tempestades y tormentas
    ciego de sueño y loco de armonía.
    Ése es mi mal. Soñar. La poesía
    es la camisa férrea de mil puntas cruentas
    que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
    dejan caer las gotas de mi melancolía.
    ..

  • Imagen
    Ángel González

    Porvenir

    Ángel González

    Te llaman porvenir
    porque no vienes nunca.
    Te llaman: porvenir,
    y esperan que tú llegues
    como un animal manso
    a comer en su mano.
    Pero tú permaneces
    más allá de las horas,
    ...

  • Imagen
    José María Eguren

    La niña de la lámpara azul

    José María Eguren

    En el pasadizo nebuloso
    cual mágico sueño de Estambul,
    su perfil presenta destelloso
    la niña de la lámpara azul.
    Ágil y risueña se insinúa,
    y su llama seductora brilla,
    tiembla en su caballo la garúa
    de la playa de la maravilla.
    ...

  • Imagen
    Federico García Lorca

    Martirio de Santa Olalla

    Federico García Lorca

    Por la calle brinca y corre
    caballo de larga cola,
    mientras juegan o dormitan
    viejos soldados de Roma.
    Medio monte de Minervas
    abre sus brazos sin hojas.
    Agua en vilo redoraba
    las aristas de las rocas.
    ...