Medianoche, de Louise Glück | Poema

    Poema en español
    Medianoche

    Háblame, corazón dolorido: ¿qué 
    tarea ridícula estás inventándote 
    en la oscuridad de la cochera llorando 
    con la bolsa de basura? Tu trabajo no es 
    sacar la basura, tu trabajo es vaciar 
    el lavavajillas. Estás exhibiéndote 
    otra vez, 
    como hacías en la infancia –¿Adónde está 
    tu costado deportivo, tu famoso 
    distanciamiento irónico? Un rayito de luna golpea 
    la ventana rota, un rayito de luna de verano, 
    los murmullos 
    tiernos de la tierra con sus dulzores 
    listos- 
    ¿Esta es manera de comunicarte 
    con tu marido, no responder 
    cuando te llama, o así se comporta  
    el corazón cuando está triste: quiere que lo dejen 
    solo con la basura? En lugar tuyo, 
    sería precavida. Después de quince años, 
    su voz podría estar cansándose; y cualquier noche 
    si no le contestas, lo va a hacer alguien más.

    Midnight

    Speak to me, aching heart: what 
    Ridiculous errand are you inventing for yourself 
    Weeping in the dark garage 
    With your sack of garbage: it is not your job 
    To take out the garbage, it is your job 
    To empty the dishwasher. You are showing off 
    Again, 
    Exactly as you did in childhood--where 
    Is your sporting side, your famous 
    Ironic detachment? A little moonlight hits 
    The broken window, a little summer moonlight, 
    Tender 
    Murmurs from the earth with its ready 
    Sweetnesses-- 
    Is this the way you communicate 
    With your husband, not answering 
    When he calls, or is this the way the heart 
    Behaves when it grieves: it wants to be 
    Alone with the garbage? If I were you, 
    I'd think ahead. After fifteen years, 
    His voice could be getting tired; some night 
    If you don't answer, someone else will answer.

    • Se me secó el alma. 
      Como un alma arrojada al fuego, pero no del todo, 
      no hasta la aniquilación. Sedienta, 
      siguió adelante. Crispada, 
      no por la soledad sino por la desconfianza, 
      el resultado de la violencia. 

    • En nuestra familia, todos aman las flores. 
      Por eso las tumbas nos parecen tan extrañas: 
      sin flores, sólo herméticas fincas de hierba 
      con placas de granito en el centro: 
      las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras 
      llena de mugre algunas veces... 

    • Háblame, corazón dolorido: ¿qué 
      tarea ridícula estás inventándote 
      en la oscuridad de la cochera llorando 
      con la bolsa de basura? Tu trabajo no es 
      sacar la basura, tu trabajo es vaciar 
      el lavavajillas. Estás exhibiéndote 
      otra vez, 

    • Algo 
      llega al mundo sin ser bienvenido 
      y llama al desorden, al desorden. 

      Si tanto me odias 
      no te molestes en buscar 
      un nombre para mí: ¿necesitas 
      acaso un desdoro más 
      en tu lenguaje, otra 
      manera de culpar 
      a la tribu por todo? 

    • Perdóname si digo que te amo: a los poderosos 
      se les engaña siempre, los débiles 
      son siempre manejados por el miedo. No puedo amar 
      lo que no puedo concebir, y tú no revelas 
      virtualmente nada: ¿acaso te asemejas al espino,