
Muchos libros, muchas voces y un poco más.
Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.
Si pudiera regresar,
recobrar la oscuridad
que sucedió al griterío de los invitados
cuando alguien apagó de un soplo
las velas de la torta de cumpleaños.
Saber por qué sigo soñando
con esa mañana de caza