
Muchos libros, muchas voces y un poco más.
El padre se ha colgado
en el lugar del péndulo.
La madre está muda.
La hija está muda.
El hijo está mudo.
Los tres siguen
el tic tac del padre.
Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.
Mirad la aurora,
madre del día,
¡cómo derrama
luz, alegría!
Allá en el cielo
todo es fulgores;
¡todo en la tierra
cantos y flores!
Sobre las hojas
tiemblan las perlas,
vienen las brisas
a recogerlas.