
Muchos libros, muchas voces y un poco más.
Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.
Bien venida alegría, bien venido pesar,
la hierba del Leteo y de Hermes la pluma:
vengan hoy y mañana,
que los quiero lo mismo.
Me gusta ver semblantes tristes en tiempo claro
y alguna alegre risa oír entre los truenos;
bello y feo me gustan: