
Muchos libros, muchas voces y un poco más.
Ella vive de pie sobre mis párpados
Sus cabellos están entre los míos
Tiene la forma exacta de mis manos
Y el color de mis ojos que la miran
Ella se hunde entre mi propia sombra
Como una piedra en el azul del cielo.
Si porque a tus plantas ruedo
como un ilota rendido,
y una mirada te pido
con temor, casi con miedo;
si porque ante ti me quedo
extático de emoción,
piensas que mi corazón
se va en mi pecho a romper
y que por siempre he de ser
Es morena y cordobesa,
tiene aire de sultana
y corazón de princesa.
En Córdoba la encontré
cuando en la Feria de Mayo
las treinta mulas compré.