
Muchos libros, muchas voces y un poco más.
Estación de las nieblas y fecundas sazones,
colaboradora íntima de un sol que ya madura,
conspirando con él cómo llenar de fruto
y bendecir las viñas que corren por las bardas,
encorvar con manzanas los árboles del huerto
... Mil veces he intentado
decirte que te quiero,
mas la ardorosa confesión, mi vida,
se ha vuelto de los labios a mi pecho.
¿Por qué, niña? Lo ignoro,
¿Por qué? Yo no lo entiendo,
Son blandas tu sonrisa y tu mirada,
Es flaca sobre manera
toda humana previsión,
pues en más de una ocasión
sale lo que no se espera.
Salió al campo una mañana
un experto cazador,
el más hábil y el mejor
alumno que tuvo Diana.