
Muchos libros, muchas voces y un poco más.
Los años nos van llenando
de canciones acabadas,
de sonrisas amarillas,
de mariposas amargas.
Pero hay milagros de arcilla
que de las sombras escapan
como si de los silencios
pudieran nacer campanas.
El barro de las figuras
Yo como tú
amo el amor,
la vida,
el dulce encanto de las cosas
el paisaje celeste de los días de enero.
El verano pone su color tranquilo
sobre todas las cosas y las hojas;
de nuevo alborota el viento
a las muchachas, cierra
los cuadernos y junta la tarde
perezosa a las naranjas.
Arena de luz la playa, tranquilo
el mar, en paz el ave, solo el polvo